La lectura posee múltiples funciones, todas ellas relacionadas estrechamente. Leemos para evadir la realidad, para realizar una actividad, para estudiar, para buscar información. De hecho, en cada momento de nuestra vida está presente la lectura. Al esperar el camión debemos leer la ruta, al comprar en el Super Mercado verificamos el precio. En clase leemos las anotaciones del profesor, leemos la tarea, los recados furtivos de la amiga (o) que nos atrae.
Dentro de Internet la lectura es vital
para el cibernavegante, obviamente la escritura también. Si no
realizamos una lectura eficiente dentro del ciberespacio estamos
expuestos a cometer errores que sufrirá nuestra computadora: códigos
maliciosos harían de nuestra computadora un mar de infección. Y qué
decir de los programas auto ejecutables que un cuadro de diálogo,
aparentemente inofensivo, nos ofrece como regalo y que no son sino
conexiones telefónicas a países extranjeros o Sitios “non santos”. Papá y
Mamá tendrían que pagar costosísimas llamadas en el recibo telefónico,
aparte de que corremos el riesgo de disminuir memoria Ram y espacio en
el disco duro.
Leemos por placer cuando
nuestro objetivo es puramente hedónico, por ejemplo al leer; un poema,
una novela o cuento, la carta de ese ser querido que lejos está. En tal
sentido la lectura es placentera, nos reconforta, la disfrutamos.
Pero qué pasa cuando compramos un
reproductor de video digital (DVD), un Mini Componente de sonido o una
computadora. Y lo peor…no sabemos cómo conectarla y hacerla funcionar.
¿Hacemos venir a un técnico especializado para que realice el trabajo
por nosotros? No, es mejor leer las instrucciones para saber cómo
conectarla o hacerla funcionar. A este tipo de lectura se le llama de aplicación práctica.
Paralelamente existe la lectura para encontrar información específica,
y ésta la efectuamos cuando consultamos un diccionario, cuando buscamos
un tema especial en Internet o al usar el directorio telefónico.
Requiere minuciosidad y en el uso de la estrategia de muestreo. Empero,
al realizar una lectura para encontrar ideas generales
vamos hacia los títulos y subtítulos, en especial en los periódicos y
libros ya que los encabezados noticiosos nos dan información sobre lo
qué trata el artículo. El título de un libro nos sugiere el tema a
tratar. Es así como usamos la lectura por ideas generales.
La lectura para evaluar críticamente
es aquella donde tenemos que leer e internalizar los conocimientos para
generar otros conocimientos (que no están explícitos en el texto pero
se pueden inferir por relación temática o contextual) Este tipo de
lectura la efectuamos en la escuela por lo regular, sin embargo existen
muchas noticias que requieren una evaluación crítica, así que no es
exclusivamente académica.
Independientemente del tipo de lectura que usemos la finalidad siempre será aprender
ya que mediante su aplicación adquirimos conocimientos nuevos que
generarán otros conocimientos. Las variantes de la aplicación
desembocarán en estrategias propias de cada individuo para con el texto y el tema. Es decir; aprenderemos cómo leer. Ello deriva en aprender a hacer y en aprender a pensar. Si la lectura es estratégica lograremos la meta cognición, el aprender a aprender y paulatinamente llegaremos a la meta comprensión lectora: saber cómo logramos comprender el texto.